jueves, 22 de noviembre de 2007

La NOVELA POLICIACA, también novela policial o novela detectivesca es una clase de textos o subgénero dentro de la novela, que es a su vez un subgénero de la épica o narrativa. Su principal móvil lo constituye la resolución de un enigma, que es generalmente de tipo criminal. Por tanto, se trata de una estructura novelística cerrada.

Aunque el género tiene muy antiguos precedentes (por ejemplo, los cuentos hebreos tradicionales sobre la sagacidad del profeta Daniel incorporados a la Biblia en el Libro de Daniel, o la tragedia de Sófocles Edipo Rey, o la novela picaresca, o la biografía de criminales, o los libros de causas célebres), el género es fundamentalmente tan moderno como la misma literatura de ciencia-ficción y se desarrolló fundamentalmente durante los siglos XIX y XX; en sus inicios fue calificada como "literatura barata" o "subliteratura" porque el crimen era de por sí un tema antiestético y no había trasfondo moral ni artístico.

Puede decirse que el creador de la novela policíaca es el estadounidense Edgar Allan Poe, en sus cuentos Los crímenes de la calle Morgue (1841), El misterio de Marie Rogêt (1842-1843), La carta robada (1844) y El escarabajo de oro (1843). Los tres primeros fueron protagonizadas por Auguste Dupin, el primer detective de ficción, que sirvió de modelo a uno de los personajes arquetípicos del género, el detective Sherlock Holmes de sir Arthur Conan Doyle. Éste, junto a Agatha Christie y otros autores, llevaron el género a su madurez formando la llamada escuela inglesa de novela policíaca, caracterizada por un desarrollo casi matemático de la trama, centrada en la resolución del enigma a través de pistas y piezas que deben encajarse, fórmula intelectualizada y psicológica en sus mejores momentos que es desenvuelta casi siempre en espacios interiores y en estratos sociales de clase alta.

La escuela estadounidense de novela policíaca, por el contrario, formada principalmente por Dashiell Hammett, Raymond Chandler y Jim Thompson, criticó el escaso realismo de esas novelas y dejó en segundo lugar la importancia del enigma y lo subordinó a la suspensión, siempre con el fin de subrayar los aspectos sociales del crimen y la denuncia de una sociedad corrupta, contribuyendo a crear la llamada novela negra, de ambientación urbana y callejera y donde se devuelve el crimen a la calle y a los ambientes miserables donde más se suele cometer, de forma que se cuestionen los valores éticos y materialistas de la sociedad capitalista de consumo como responsable en última instancia del crimen.

La novela negra evolucionó y se vulgarizó gracias a su éxito en colecciones populares hacia el subgénero del thriller, donde se mezcla de novela policíacas y la novela de aventuras.
















George Simenon

Consultar los siguientes enlaces:
http://es.wikipedia.org/wiki/Novela_negra
http://es.wikipedia.org/wiki/Arthur_Conan_Doyle
http://es.wikipedia.org/wiki/Dashiell_Hammett
http://es.wikipedia.org/wiki/Agatha_Christie
http://es.wikipedia.org/wiki/Raymond_Chandler

1 comentario:

Unknown dijo...

La novela negra no es nada fácil de definir. Se suele repetir que necesita una atmósfera "negra" (mood black, que dicen los norteamericanos), pero siempre he pensado que la novela negra, y el cine negro, tienen que ver con la mirada (del escritor, del director, de los protagonistas e, incluso, del lector). La mirada negra es muy poco habitual, porque es la mirada rosa, la que proviene del judaísmo, la que impregna el mundo occidental. Esta mirada negra también es la del jazz, de un tipo de jazz. Cuando aprendemos a mirar las cosas en negro ya suele ser tarde y se nos está acabando la poca suerte que nos queda. Además, como se dice en un "film noir": Las cosas malas siempre acaban en soledad.